10 lecciones sobre renunciar y viajar

Desde que surgió el proyecto Mi anhelo es viajar, con la idea de dejarlo todo para irnos a recorrer el mundo, me he dado a la tarea de leer un montón de blogueros de viajes.  Los hay de todos tipos, cada uno con su toque particular y con un estilo de viaje que los caracteriza y distingue de los demás. 

Lina y Andres de Renunciamos y viajamos me engancharon el año pasado. Una pareja de colombianos que habían renunciado a su empleo, familia, hogar y mascotas para emprender un largo camino desde Palmira Colombia hasta Alaska  en una camioneta.  La idea me sonaba bastante loca y debo confesarlo, un poco irreal. Empecé a seguir sus huellas unos días antes de que entraran a Guatemala. Me atraparon las historias y la curiosidad invadió mis venas; ¿Cómo demonios lo hacen? ¿Son millonarios? ¿Será posible de verdad, que se puede vivir viajando?

La Jebi, templo sagrado del Rock and Roll

Y pensé,  tengo que hablar con ellos;  ¡no, no! mejor aún, tenemos que tenerlos en casa.  Y  con esa inseguridad que me caracteriza termine convenciéndome que era absurdo proponerles semejante cosa, después de todo, en el universo de los viajes y para mis ojos, este par eran una especie de celebridades (?) que muy  seguramente  tenían mejores planes por hacer.

Pero lo que tengo de insegura lo tengo de terca, así que una mañana de Septiembre de 2015, aplique el plan de emergencia de muchos mexicanos: ¡el famoso INGUESU! Total, lo peor que podía pasar es que me dijeran NO gracias. Y faltando más de 2,000 km de carreteras y casi 7 meses de  aventuras,  escribí un mensaje de invitación que borre no sé cuantas veces y  luego de bastante meditación le di click al botón de enviar.

Y pasado un tiempo, el 21 de Abril de 2016, recibí un mensaje de ambos que decía: “Hola Miri, ya estamos en casa de tu mamá, muchas gracias por todo, nos vemos en un rato”

Como futuros viajeros, Pedro y yo consideramos importante  el hecho de empaparnos de conocimiento y  experiencia de aquellos que llevan un  tiempo en ruta;  cada uno de los viajeros que se han hospedado en nuestra casa, nos han dejado una semilla que ha empezado a germinar y que pronto rendirá frutos.

Tal vez por su estancia más prolongada o por la cercanía inminente de nuestra partida, Lina y Andres llegaron a nuestras vidas para golpearnos con su energía y darnos las siguientes lecciones de vida que son aplicables no solo para viajeros, sino para todos aquellos que alimentan su alma de sueños.

1. Los sueños no se crean ni se destruyen, solo se transforman. Los sueños son energía pura y como tal no pueden crearse ni destruirse, simplemente están ahí esperando por nosotros, esperando nuestras acciones para transformarlos en materia. Lo que empezó como un sueño para esta pareja de colombianos, se transformó en una realidad palpable y tangible para disfrutar con los 5 sentidos, para transmitirla y demostrarle al mundo que lo único que se necesita es tomar la decisión de salir de casa y poner empeño y trabajo en lo que anhelamos. Como nos dijo Andrés en una noche cervecera: “No hay escapatoria, es una ley”

Saltar o no saltar, esa es la cuestión.

2. El entusiasmo se contagia.  Puede sonar trillado y sacado de un libro motivacional, sin embargo no lo leímos, lo vivimos. Ese consejo sobre rodearte de gente positiva y buena vibra y que encima este enrolada en la materia de la que están hechos tus anhelos, es una de las mejores experiencias que hemos tenido. Hoy, a casi un mes de su llegada el chip viajero se ha implantado de manera definitiva en nuestro ser y espera el arranque de nuestra aventura con ansias. Y no solo eso, los miedos e inseguridades que dormían a nuestro alrededor han empezado de a poco a ser remplazados por una sensación de invencibilidad, similar a la de un súper héroe.

3. Aprende a aceptar la ayuda que brinda el universo. Las noticias y los medios se han encargado de distorsionar la realidad de la sociedad y los países en el mundo y desafortunadamente la frase “he perdido la fe en la humanidad” es cada vez más común.  ¿Por qué Lina y Andrés confiaron en una loca (yo), que les mando un mensaje por facebook para ofrecer su casa? ¡Porque la gente buena abunda en el universo! y a pesar de todo lo malo que podamos leer y ver en los medios, aún existe gente maravillosa dispuesta a brindar una mano.

Un techo, un plato de comida, un vaso de agua, dinero, un abrazo, una sonrisa, una palabra de aliento, un lugar para acampar o estacionar el coche; la ayuda que brinda el universo viene de muchas formas y tamaños,  la clave está en aprender a confiar en nuestro sexto sentido, pero sobre todo en los demás.

Parte del mensaje original enviado a Renunciamos y Viajamos en 2015

4. Ver el mundo con otros ojos. Frase que le escuchamos a ambos en repetidas ocasiones. ¿Pero qué significa realmente esta línea? Desde nuestra trinchera creemos que el viaje te toca y jamás vuelves a ser el mismo. El viaje abre tus sentidos y transforma la manera en la que percibes el mundo. Aprendes a entender lo antes incomprendido, toleras aquello que en el pasado rechazabas; disfruta de nuevos sabores y olores, de nuevos paisajes, de otras gentes y costumbres. Aprendes a ver con los ojos del alma y el corazón aquello que fue invisible. Entiendes que cada evento tiene una razón y te rindes ante los sucesos,  para dejar fluir el río de la vida.

Lina y Andres

5.La universidad del viaje, es la mejor escuela. En una noche fresca al calor de unas cervezas, aprendimos sobre la historia de la revolución cubana, la belleza de las mujeres colombianas; curioseamos sobre  las distintas formas de llamarle a las palomitas de maíz en nuestro continente; escuchamos sobre las andanzas de Pablo Escobar y los estragos de la lucha sangrienta vivida en aquella época, en un país estigmatizado por la droga y el narcotráfico. Nos dolió saber sobre la crueldad y la indiferencia con la que son tratados miles de inmigrantes en México, quienes abandonan todo en su país  para emprender un viaje,  tal vez sin regreso,  en busca de mejores oportunidades a bordo de la majestuosa Bestia; se desgarro el corazón cuando escuchamos que nuestro país es para muchos desafortunados un verdadero infierno en la tierra. Nos regocijamos al escuchar que México es una especie de mujer seductora de la cual es fácilmente enamorarse; comprendimos la razón de por qué para otros, Chespirito y sus personajes son dignos de culto y no precisamente en territorio nacional. Viajamos mentalmente por Colombia, Salvador, Perú, Bolivia, Costa Rica, Honduras, Guatemala y miles de rincones de nuestra América; hablamos de arepas, tacos, gorditas, cervezas, heavy metal, ají y chiles. En una noche tuvimos una las lecciones de historia mejor contadas en toda nuestra vida y al finalizar preguntamos… ¿En que libro lo leyeron? ¿Cómo saben todo eso?  – ¡El viaje parceros, el viaje!

El viaje enseña cosas que en la Universidad no aprendes

6.Viajar no es sinónimo de felicidad eterna y constante. Ya veníamos sospechando esto y es que como todo en la vida, el viaje tiene diferentes mátices. Algunos serán más alegres que otros, pero definitivamente, vivir viajando no es igual a felicidad. Bastaron menos de dos semanas para ver a Lina y Andres en todas las facetas: llenos de alegría, con una tristeza profunda en sus ojos y finalmente los vimos surgir como el fénix de entre las cenizas, pegando los pedazos de un sueño que lograron estrellar, pero destrozar jamás. Viajar puede romperte, pero dependerá siempre de nosotros levantarnos y volver a empezar

7.Se puede vivir viajando. Para muestra renunciamos y viajamos. Casi dos años de viaje por las carreteras y países de América los respaldan. Y pare reflexión sobre el punto, les dejo una de sus mejores frases:

Nosotros somos como ustedes, ¡somos iguales! Ustedes son grandísimos, ¿qué es lo que nos diferencia?

8. Sobre viajar en pareja. No es una luna de miel, es la vida misma. Así que habrá que aprender y poner en práctica dos cosas básicas: la negociación y el trabajo en equipo. Estando los dos, solos contra el mundo, las opciones no abundan. Si bien el amor, la comunicación y el respeto forman la base de una relación, es de suma importancia entender, que la carga tiene que ser dividida y que es responsabilidad de ambos cargar con el “equipaje” emocional, técnico y de trabajo.

 9. El viaje puede reinventarse en cualquier momento. El viaje no es una línea recta. No hay reglas ni puntos fijos. Vivir con ellos la experiencia del rechazo que sufrieron por parte de las autoridades migratorias de Estados Unidos, nos dejo un fuerte aprendizaje; Alaska, (China, México, Europa o el país de su preferencia) no es un destino final donde culmina un sueño.  Como cualquier camino, el viaje puede presentar curvas y vueltas inesperadas que nos obliguen a cambiar nuestros planes y anhelos más grandes. La vida es un constante movimiento; así que hay que aprender a caer, levantarse, limpiar las heridas y seguir adelante.

Lee aquí la historia de Naty a quien desafortunadamente, le negaron la entrada a México.

10.Los lazos de amistad más fuertes pueden construirse en unos segundos. Es sorprendente y  hermoso a la vez,  todas las experiencias de vida que puedes compartir con “dos perfectos desconocidos.”  Dos desconocidos que de pronto llegan a tocar tu vida y la cambian para siempre. Dos desconocidos que te enseñan,  comparten su vida y enriquecen la tuya. Dos desconocidos que te brindan un abrazo de consuelo en momentos difíciles, dos desconocidos que te escuchan con paciencia y te esperan con una sonrisa cuando vuelves a casa. Dos desconocidos que comparten la mesa y los acontecimientos importantes con la familia. Dos desconocidos que se vuelven amigos y se quedan para siempre en tu corazón.

Desconocidos que se vuelven amigos y se quedan para siempre en tu corazón

Después de analizar y evaluar todas las posibilidades que les ofreció el cambio de ruta, Lina y Andrés decidieron regresar a casa para escribir un libro y planear el siguiente movimiento. Actualmente se encuentran en México y están recaudando fondos para poder transportar La Jebi (el auto en el que viajan) desde Panamá hasta Colombia. Si alguien esta en disposición de ayudarlos, entren al siguiente link:

www.lajebiacasa.com

Este post fue escrito por Miri Mijares con colaboración de Pedro Medoza. 

2 Comentarios

  1. Responder

    Cecilia Juárez

    Esta frase en algún momento de mi vida la he escuchado “El viaje enseña cosas que en la Universidad no aprendes” pero ahora que leo como compartieron con otros sus historias y vivencias, en donde efectivamente no todo lo conoces y lo transportas o imaginas desde una institución educativa… mi idea de que no todo se aprende desde un escritorio o desde un aula de cuatro paredes se hace tan efectiva. Hay que salir y sentir para vivir, para crecer y para morir. La vida no nos fue dada para ser unos zombis sociales, la vida nos fue dada para el simple hecho de vivirla, dentro y fuera de todas sus aristas.

    1. Responder

      mirimijares

      Comprobado Ceci! Ahora creo que las bases de una buena educación las dan las escuelas, pero lo verdaderamente importante se aprende afuera; saliendo de la caja y de la zona de confort. Nosotros nos hemos dado cuenta que desde que salimos de casa no pasa un solo día sin que aprendamos algo nuevo; historia, arte, salud, cocina y un montón sobre nosotros mismos. Ahora estoy viendo las cosas desde una nueva perspectiva y no compro la idea de que la Universidad sea la mejor escuela y mucho menos que los sistemas educativos sean los correctos.

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