Carta a mamá: Feliz Navidad desde Berlín

Hola mamá!

Ha pasado más de un mes y un montón de cosas desde la última carta. Te escribo desde Berlín, una ciudad que me está conquistando con la libertad y la diversidad que se respira en cada lugar. Estamos en un barrio tranquilo al sur de la ciudad; una cafetería enfrente, un bar en la esquina, y un kínder  a un costado, agregan el contraste perfecto a lo que temporalmente es nuestro nuevo hogar. 

He de confesarte que en estas dos semanas hemos dejado de lado el espíritu explorador y NO hemos salido mucho a “turistear”, a veces me siento culpable cuando alguien me pregunta si ya fui a conocer tal parte y les digo que no;  me he sentido tan cómoda, que los días se me van en explorar esta zona, aun y cuando no aparezca en el top de las recomendaciones turísticas. Ayer por ejemplo, me sentí feliz de poder orientar a un chico en la calle que me pregunto dónde quedaba cierto lugar en “nuestro barrio”

¿Has escuchado esa frase que dice Gástate los pies? Pues Berlín está haciendo eso conmigo, tener un presupuesto bajo nos limita el uso del transporte público, pero no pone ninguna traba a nuestros pies y ya llevo en mis talones una cicatriz de recuerdo de las calles de esta ciudad. Porque eso sí, ¡caminamos como locos, para todo y como nunca!

Los berlineses no se dejan vencer por el miedo, después del atentado siguen asistiendo a los mercadillos navideños

Hace un par de días, en uno de nuestros paseos nocturnos me invadió la nostalgia, ahí tirado en una banqueta yacía un pino navideño fresco, listo para ser adornado y  presenciar la alegría de las fechas. Estuvimos tentados a levantarlo y hacerlo nuestro para darle un toque navideño a la casa pero sobre todo  a nosotros mismos. Es gracioso, hasta el año pasado no estaba interesada en poner pinos o adornar nuestra casa y mucho menos me interesaba la navidad. Me asqueaban los tamales y la cena repetitiva de cada año, pregonaba a los vientos que esta época se caracteriza por sacar a los hipócritas a relucir y que no había dinero suficiente para comprar regalos. Como siempre tenías razón, el tiempo y las circunstancias de la vida te van mostrando las lecciones necesarias.

Ambiente navideño en Berlín

Hoy a mas 9mil km de casa, muero por comer tamales, carne asada, pavo y recalentado; sin importar que tenga que comer lo mismo por 3 semanas seguidas; es más, me comería todo el plato de postre de manzana con bombones que tanto me choca.  Quisiera estar en mi cocina preparando lo que me toco llevar a la cena familiar y aunque sea por un rato hoy quisiera sentarme a la mesa contigo, con mi hermana, con mis suegros, con nuestros amigos y cerrar con broche de oro el día 25 tirada en la cama rodeada de mi familia peluda y comiendo recalentado del día anterior.

Amo lo que estoy viviendo ahora, no me mal entiendas, estoy en un lugar maravilloso experimentando y conociendo cosas nuevas, la cuestión es que estoy haciendo consciencia (porque de alguna manera siempre lo supe) que las cosas que mas se extrañan cuando estas lejos de casa, son precisamente las cosas más simples de la vida; ¡así que eso es! Extraño la simpleza de lo verdaderamente importante en estas fiestas: la convivencia familiar y el calor de hogar.

Finalmente y para no seguirte entreteniendo porque sé que te preparas para salir de viaje, quiero hacerte saber que el mejor regalo de Navidad que me dio la vida este año, es vivir esta experiencia.  

No necesito pinos de navidad ni regalos ostentosos, porque a pesar de la distancia y la nostalgia me siento plena y feliz. Aunque la cena navideña de esta noche sea solo para dos, hoy desde nuestro corazón nos acompañan más de 10.

Feliz navidad mami!

 

 

A todos nuestros lectores, a nuestros amigos, a nuestra familia y especialmente a todas las personas que nos han abierto las puertas de su hogar durante estos 3 meses de viaje, GRACIAS POR EL APOYO Y FELIZ NAVIDAD. Abrazos desde Berlín.

MIRI Y PEDRO.  

2 Comentarios

  1. Responder

    Rebeca Márquez

    Mía amados hijos esta es una Navidad Muy diferente primero porque ustedes están muy lejos de casa hacen falta sus Risas sus borlotes la casa llena de amigos Misa, El y, Pollo, la Sra Blanca todo huele a Nostalgia, pero hay una y muy grande diferencia hemos retomado la posibilidad de convivir fuera de casa con mis hermanas ( tus diferentes tías) eso implica viajar trasladarse ,Nunca lo había hecho en Navidad este año a sido un reto y aquí estoy junto A Faby y la familia de Mi hermana Emma ,este fue el pretexto para no adornar la casa ,no hubo Pino no hubo luces , en el fondo sigo viviendo las pérdidas de 2016 y entre ellos el más importante tu partida junto a Pedro ,sin embargo no me siento triste estoy Contenta disfruto tus aventuras y experiencia , y lo que más orgullo y felicidad me provoca es darme cuenta como en tan corto tiempo haz hecho conciencia de tantas cosas No cabe duda que la dimensión y la expansión de tu SER es grande y muy valioso , Yo también eh sido consciente de que sus Vidas están protegidas y bajo el control de Dios sólo el ha hecho posible que estén viviendo y encontrando a su paso las mejores personas con la mejor disposición para ustedes Vivan esta época con añoranza recordando siempre el valor más grande que ella representa EL AMOR desplieguenlo y repartanlo a donde vayan teniendo siempre un gesto de bondad y agradecimiento permanente Los Amo Feliz Navidad. MAMY

  2. Responder

    Paulina

    Hola paisanos… les escribe, otra soñadora del viaje, que arranco su ruta hace mas de 4 meses, fue una coincidencia topar con su blog y leer que una pareja mas de mexicanos, se lanzaban a la aventura, la verdad fue muy lindo saber que somos muchos mexicanos que deseamos salir a la aventura. Nosotros una pareja multicultural italo/mexicana que vivíamos en San Cristóbal de las Casas, chiapas, mi esposo me contagio esa cosquilla del viaje con sus anécdotas y vida viajera, algo asi como tu contagiaste a Pedro por ese anhelo de viajar, mientras los leo, nosotros hoy nos encontramos en Costa Rica próximos a viajar a Italia, nuestra ruta tambien ha donde nos lleve… mientras tanto escucho un disco de canciones navideñas de los ochenta, pensando en aquellas navidades en casa, asi como tu, el viaje hasta hoy me ha hecho valorar las pequeñeces que pasan de largo en una vida rutinaria. Espero toparles mas adelante en nuestros viajes, sera un gusto coincidir, les mando un gran abrazo y felices fiestas!! ( nuestra única decoración navideña es una caja de galletas con decoración navideña jajaja) .

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