Bergen, la costa noruega en imágenes

Bergen no estaba en nuestros planes

Como la mayoría de nuestras andanzas, Bergen no estaba en el plan. Viajar poco más de 450 km desde Grindvoll,  bajo condiciones extremas de frío y nieve es una locura por donde se le mire, particularmente cuando no se tienen los recursos económicos para hacerlo. Nos contaron mucho del lugar, había sido en el pasado la capital del país, por lo que es considerada una de las ciudades más grandes y con más movimiento de Noruega.

En Bergen se puede disfrutar de cafés, bares, restaurantes, museos; se aprecian montañas a cualquier lugar donde se dirija la vista y es la  puerta a los famosos fiordos que entraron sin preguntar y se apropiaron de la tierra. Además, podrán disfrutar de un clima más agradable que en cualquier otra parte del país, debido a las corrientes que recibe del golfo de México.  ¿Apoco no les suena a oferta súper tentadora? Lo era en verdad, pero en nuestros primeros días en suelos nórdicos, los recursos no alcanzaban ni siquiera a soñar con ello.

Pero el destino (?) tenía otros planes y Bergen nos dio 2 grandes lecciones; la primera fue mucho antes de viajar allá:

1. El dinero es un medio, NUNCA un obstáculo.

Y sucedió lo que ya les habíamos contado, conseguí un trabajo temporal limpiando un departamento, gracias a la ayuda que nos dieron Barbara y William, nuestros primeros host en Noruega. Pueden leer un poco sobre ellos acá: http://mianheloesviajar.com/2016/11/08/carta-mama-saludos-desde-noruega/

Se preguntarán entonces, ¿que hicimos con el dinero? Pues nos compramos un boleto de tren Oslo-Bergen. Uno de los mejores viajes panorámicos en tren del mundo entero, aquí una pequeña muestra de lo que vimos en el camino.

 

Así que llegamos  a Bergen, majestuosa como ella sola, pero llena de un montón de lluvia para dar; 5 de 7 días que estuvimos ahí llovió. Vimos el sol a intervalos de 15 minutos para después ver lluvias de todos los tamaños. Nos acostumbramos al impermeable y a no tomar tantas fotos como hubiéramos querido. Pero al mal tiempo, buena cara y gracias a los locales aprendimos nuestra segunda lección:

2. NO existe mal clima, existe mala ropa.

Así que cada que el clima daba tregua, sacábamos la cámara para hacer algunas fotos 

¿Les gustó? A mi en lo personal me fascino. Hacer este post, me llevo a vivir muchos bonitos recuerdos que en su momento me llevaron a lágrimas de feliciidad

¿Han ido a Bergen? Nos encantaría que compartan con nosotros sus memorias. Y si no han ido, ¡háganlo por favor! 

2 Comentarios

  1. Responder

    GRACIELAB

    Espectacular. Hermosa tu hustoria tus fotos! Gracias por comoartirlo tan generosamentebdanos ! Danos mas de Noruega . Consejos etc!gracias son una linda pareja !mas prosperidad mas salud mas vuajes! bendiciones

    1. Responder

      mirimijares

      Gracias Graciela, que linda! No somos mucho de subir guías de viaje, pero si iremos subiendo relatos y algunos consejos más, no sólo de Noruega sino de los países que visitemos. Muchas gracias de verdad por leernos

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